lunes, 26 de agosto de 2013

La Salud pública hoy.



En la Ciudad de Buenos Aires, la salud mental pública se encuentra seriamente deteriorada. Esto no es una novedad para nadie, excepto para la gestión actual que no se da por enterada. 

En general, las instituciones deben hacer frente al tratamiento de patologías mentales severas y no cuentan con la infraestructura adecuada, ni con el personal necesario. Una constante. Si bien es un problema de larga data, durante la actual gestión del Gobierno de la Ciudad se ha acentuado. 

Los hospitales Torcuato Alvear, José T. Borda, Tobar García y Braulio Moyano, y los servicios de atención de salud mental de los hospitales polivalentes, adolecen de severas dificultades para cumplir con su tarea. Esto quiere decir que no existen canales de derivación de pacientes acorde a las necesidades y faltan camas de internación.


La Red de Salud Mental está desmembrada -no funciona como tal desde hace mucho tiempo. La Red como concepto administrativo le da flexibilidad a un sistema que suele ser rígido y por demás burocrático  Ideas contra las cuales el PRO combatía  supuestamente. 

Durante el último año, disminuyó el número de camas disponibles, no se crearon dispositivos ambulatorios de tratamientos para pacientes recién externados, ni se dan respuestas de parte de las autoridades ante los reiterados reclamos por esta situación. 

Por estos mal manejos administrativos muchos pacientes se quedan sin la atención necesaria. Las autoridades debieran reconocer que su desidia golpea directamente la salud de la población

Además, como agregado para este delicado escenario, se han desfinanciado cargos de profesionales desde el nivel central. También se redujo la partida presupuestaria para suplencias y se produjo un descuento salarial inédito, por 'error' de la empresa liquidadora de sueldos (Meta 4) del Gobierno de la Ciudad. 

Ante este marco de situación, resulta imposible cumplir con lo establecido por la Ley 448 de la Ciudad y la Ley 26.657 Nacional de Salud Mental, que resguarda derechos de los pacientes y establece como prioridad su atención en condiciones dignas.

Nosotros proponemos la creación de un gran plan de Salud Mental a desarrollarse en una década. Intentamos propender a un acuerdo de todos los sectores involucrados, que contemple el cumplimiento efectivo de las leyes de salud mental y la creación de equipos interdisciplinarios de abordaje terapéutico. 

Seguimos en un camino de propuestas. Seguimos en Camino Popular. 

Un abrazo, 

Gustavo. 

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